6 Retos de una madre joven

 En Consejos, Familias

Mi nombre es Begoña, tengo 25 años y una pequeña de 6; fui mamá con 19 años y os voy a hablar un poco desde la experiencia de algunas dificultades o retos a los que nos tenemos que enfrentar hoy en día las mamas jóvenes, estos son mis 6 Victorias en los últimos 6 años, ¡espero que os ayuden!:

1- La aceptación, ¡Mantén el miedo a raya!

En primer lugar, cuando descubres que vas a ser mamá, que estás embarazada, tienes que aceptar la situación, algo que por naturaleza y amor acabamos consiguiendo, pero primero hay una larga batalla, contra nuestros miedos y contra el entorno.

Al principio nos cuesta porque el mundo de nuestro alrededor no para de repetirnos como va a cambiar nuestra vida desde ese mismo momento,  algo que nos aterra.

 Ya no se trata solo de nuestra aceptación hacia el nuevo rumbo de nuestras vidas sino de que la sociedad nos acepte.

Cuando vas a ser mamá joven el mundo intenta convencerte para que renuncies a tu maternidad para que sigas con una vida de adolescencia con idas y venidas; sientes que no encajas en ningún lado, todo el mundo te mira y no paras de escuchar frases como:

  • Qué pena, con lo joven que eres…
  • Te vas a destrozar la vida…
  • No deberías hacerte cargo, eres muy joven para tanta responsabilidad…
  • ¡Enhorabuena!
  • ¡Qué alegría! Lo que necesites aquí nos tienes

Respecto a esto, a las mamas jóvenes solo os puedo decir que ese miedo que sentís a que cambie vuestra vida es natural y que aunque la gente ayude a avivar ese miedo en vosotras podréis dominarlo. Toda mamá joven y no joven siente miedo ante la maternidad es un gran cambio en nuestra vida y es humano sentir miedo

Respecto a la aceptación de la sociedad, es problema de ellos no vuestro. Tenemos que ir con la cabeza alta porque no es nada vergonzoso ser madre, a unas nos viene antes y a otras después, sólo hay que aprender a afrontar lo que venga.

2- ¡Adiós prejuicios, no olvides tu criterio!

Este punto suena un poco raro pero es así, por lo general cualquiera que sea mayor que tú piensa que sabe más por los años de experiencia y no es diferente cuando eres madre ya que la gente piensa que no vas a ser capaz de realizar las cosas por ti misma y se creen con el derecho de hacer que dudes con cada cosa que haces con tu pequeño.

Frente a esto no perdáis los nervios, muchas veces lo hacen sin darse cuenta y sin malas intenciones, no os sintáis mal por el millón de consejos que os darán, simplemente no dejéis que los consejos de otros dirijan la educación de vuestros hijos.

Tampoco os digo que lo ignoréis todo, solo que ajustéis lo que os aconsejen a vuestra vida sin pisar vuestra opinión.

Son vuestros hijos y debéis cometer vuestros propios errores. Siempre digo que nadie nace sabiendo.

3- La educación, aprendemos juntos

No es fácil a ninguna edad, siempre dudas de si haces lo correcto y tienes miedo constantemente. Es algo bueno tener un poco de intranquilidad, nos mantiene alerta y nos ayuda a mantenerlos a salvo pero debemos confiar en nosotras, eso siempre. Como dije antes, no hay malo en dejarnos aconsejar un poco en aquellos que tiene más experiencia que nosotros y no olvidar que, aprendemos a cada paso, y si aceptamos nuestros errores con humildad y cariño hacia nuestros hijos, les enseñaremos una lección muy valiosa, “se aprende de los errores”, esta cita me ayuda mucho siempre cuando me enfrento a un reto en la educación de mi hija:

El objetivo de la educación es preparar a los jóvenes a educarse a ellos mismos para el futuro.-Robert M. Hutchins.

4- Vida social, Adaptarse, no eliminarla

Cuando eres una mamá joven cuesta mucho mantener las amistades de siempre ya que tus prioridades cambian y el mundo a tu alrededor sigue avanzando.

Es muy difícil la primera vez que te separas de tu bebé, pero no somos peores madres por querer despejarnos un poco, cuando nos dedicamos tiempo a nosotros mismos, obtenemos claridad, pensamos de una manera diferente a cuando los estímulos del entorno afectan la comunicación interna; y por lo regular no discutimos, argumentamos ni negociamos, pues la mayor parte del tiempo comprendemos nuestra propia manera de pensar.

Sentirse bien con uno mismo es algo indispensable para ser feliz y disfrutar de la vida al máximo. Nos ayudará a sentirnos mejor con los que nos rodean y a contagiarles nuestro bienestar. A través de pequeñas acciones, podemos conseguir grandes logros que nos permitirán desarrollarnos de forma positiva.

Es bueno para nosotras y para ellos, se pueden compaginar los dos mundos. Ya no vamos a salir todos los fines de semana pero, cuando salimos no tenemos que estar cada segundo con el móvil hablando con el cuidador de nuestro hijo.

Tenemos que aprender a ser independientes de ellos porque como nosotros,  crecerán y serán ellos los que salgan con sus amistades y no por eso nos quieren menos ni nosotros a ellos.

5- Los estudios, más importantes que nunca

Este es uno de los grandes retos de las madres jóvenes. Muchas madres dejan de lado los estudios en el momento en el que se quedan embarazadas pero, ¿realmente es esto necesario?; yo sólo os puedo hablar desde mi experiencia y os digo que es posible compatibilizar el ser mamá con ser estudiante.

Como dije antes, fui mamá con 19 años y, la verdad, nunca fui buena estudiante hasta que llegó el momento de no esforzarme por mi futuro sino por el de mi hija.

Pasé de estar repitiendo primero de bachillerato por tercera vez a sacarme las asignaturas pendientes con sobresaliente, la prueba de acceso a ciclo formativo de grado superior y  el título de imagen para el diagnóstico. Además, éste curso terminaré el ciclo de radioterapia y dosimetría.

¿Qué os digo con esto? que aunque no es fácil, sí que es posible. Vosotras habéis podido traer una vida a este mundo, sois fuertes, podéis con más de lo que creéis. Muchas mamas compatibilizan la educación de un hijo con el trabajo y los estudios. Hay muchas opciones hoy en día. Pensad que todo lo que hagáis hoy será por el futuro de ellos.

6- Nunca faltan apoyos a la hora de la verdad

Algunas veces podéis sentiros solas pero si os esforzáis en mirar a vuestro alrededor seguro que estáis rodeadas de gente dispuesta a ayudaros ya sea vuestra familia, vuestros amigos, vecinos… no estáis solas, solo pedid ayuda, siempre la encontrareis, aunque penséis que es imposible

Existen asociaciones que ayudan a las mamas solteras, en caso de que sea tu caso. También puedes pedir ayuda a tu pediatra, en tu centro médico. ¿Piensas que tu caso es único?¿o que acaso lo es el mío?, nada más lejos de la realidad, os dejo un vídeo de una experiencia como la mía, que me ayudó y me inspiró

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